La Mechana de Pina de Ebro, es una magnífica
zona de choperas madereras y soto-bosque ribereño que discurre
junto al Ebro, siendo un baluarte para las extensa diversidad de especies
de pájaros, mamíferos ,peces e insectos que la pueblan
y sobre todo para los Pineros.
|
| |
|
|
|
|
| |
Ni que decir tiene que Pina de Ebro
para mi es algo muy especial, bueno en primer lugar es mi pueblo, el
lugar donde nací, donde pase una maravillosa niñez y adolescencia,
como la mayoría de los jóvenes de Pina, los que hemos
tenido esa suerte, la de nacer en un pueblo. Luego la vida me ha dado
lo suyo, pero bueno como a todo el mundo supongo.
En la Mechana transcurre una gran parte de mi vida en el pueblo. Los
domingos con mi padre, salíamos en invierno a poner cepos en
el soto y cogíamos unas docenas de gorriones (para comer), que
mi madre, preparaba exquisitamente con arroz. Cuando se arrancaban los
chopos, también con mi padre, limpiábamos costosamente
las zoquetas (raíces) de toda la tierra incrustada y con su inseparable
carretillo nos la traíamos a casa para alegrar a mama y calentar
la cocina con nuestro sencillo pero coqueto hogar. Por no hablar de
los días de pesca, los primeros besos robados, los paseos con
los perros bla bla bla.....
|
| |
|
|
|
|
Estas fotografías están
tomadas en distintos momentos del año y cuando las miro me conmueven,
me retrotraen en el tiempo y consigo ver a mi pandilla jugando en el
depósito del agua a un salvaje juego que se llamaba galloncito,
gallonazo, gallonero y que consistía en lanzarnos trozos de barro
seco (gallones), una panda contra la otra, con la incógnita de
que dentro del gallón hubiera sorpresa (una Piedra) lo que lo
hacia apasionantemente peligroso. Mas tarde en el mismo sitio empezamos
a venir con las bicis, lo seguíamos pasando bien, los tortazos
eran tremendos, luego un poco mas tarde con las motos, los tortazos
aún mas grandes lógicamente.
|
| |
|
|
|
|
No todos mis recuerdos son tan bestias;
en estos caminos por estas sendas y en estas tamarices empezamos a vislumbrar
mis coetáneos y yo los nuevos métodos de la enseñanza,
traídos a la par con la democracia, cuando con Javier Blasco
aún en practicas en el Colegio Publico realizábamos ginkanas
por el medio del bosque aprendiendo los nombres de los árboles
y pasándolo bien. Un poco antes con otro maestro Emilio Jesús
luego director del Colegio, entrenábamos a balonmano por la chopera,
gastando las horas de educación física que nos tocaban
y aprovechándolas bien. Gracias a ellos y también gracias
a la señorita Pili pudimos olvidar poco a poco la doctrina del
enchufe y el cocotazo de los antiguos maestros.
|
| |
|
|
|
|
Pero sobre todo a la Mechana le debo
algo de un valor incalculable. En la Mechana en Talavera en el río,
empezó a fraguarse en mi, el amor por la naturaleza, lo cual
me ha dado muchos buenos momentos a lo largo de mi vida y espero que
me los siga dando. Esos momentos sencillos pero agradables, te cambian
la filosofía de la vida y te hacen encontrar en un paseo por
el campo, o en una excursión por la montaña una de las
satisfacciones mas auténticas de la vida.
En estos momentos la Mechana es un pequeño paraíso que
con otros pequeños paraísos de los pueblos cercanos hacen
de La Ribera del Ebro un espacio que no se puede olvidar y que todos
tenemos que protejer.
|
mp2
|
|
|
Optimizada
a 1024x768-Webmaster©manuel-prieto-mp2-2006
|